Se que no se debe pero mejor poner esto que no poner nada no?. Nuevamente un texto con el que coincido o al menos siento empatía: Fecha de Publicación: 2/3/2008
OJO POR OJO
POR ÁLVARO CUEVA
NOS LO MERECEMOS
¿Cómo se sintió usted después de haber escuchado que Andrés Manuel López Obrador quería debatir sobre el futuro de PEMEX?
¿Qué fue lo que pensó cuando Santiago Creel aceptó el duelo y luego se echó para atrás?
¿Cómo reaccionó cuando supo que nuestro “presidente legítimo” también quería discutir en público con nuestro nuevo Secretario de Gobernación?
¿Qué fue lo que pasó por su mente cuando escuchó eso de que los legisladores del PRD amenazaron con irse a la huelga si no se salían con la suya?
Y Ruth Zavaleta. ¿Cómo vio el escándalo de declaraciones sobre si se había insinuado que a la señora le habían agarrado la pierna, que si se defendía, que si por ahí andaba un buscapleitos y que si el mensaje no era para ella sino para el presidente y Mouriño?
¿Sabe usted cómo me he sentido yo en los últimos días con todo esto? Del asco. ¿Por qué? Porque me queda claro que nuestros políticos, los que tienen en sus manos el futuro de nuestro país, en lugar de ir para adelante, van para atrás.
No es que el nivel de sus discursos esté disminuyendo, es que ya no hay nivel en sus discursos.
Hay veces en que escucho lo que se dicen entre ellos y no sé si estoy escuchando a nuestras máximas autoridades o a Cuauhtémoc Blanco, al Pato Zambrano, a Liz Vega o a Niurka Marcos.
¡Puros trucos baratos para llamar la atención de los medios de comunicación! ¡Puras discusiones inútiles! ¡Puros pleitos de vecindad! ¡Puros intereses creados!
¿Usted no se harta? Yo sí y estoy desesperado porque no veo el momento en que esas personas hagan algo bueno por México, y el tiempo pasa, y volteo a ver otros países que hace años estaban peor que nosotros, y resulta que ahora ellos son potencias y nosotros no, que seguimos igual.
Ah, pero qué bien nos la pasamos discutiendo que si Santiago Creel es un cobarde, que si nadie le suelta el micrófono a Andrés Manuel López Obrador, que si las marchas, el tráfico, las pistas de hielo y las telenovelas.
La política en el siglo XXI es una carrera contra el tiempo y tal parece que nuestras autoridades no tienen prisa, que lo único que les interesa es calentar el asiento mientras dura su período para pasarle sus responsabilidades a los que vengan.
Por eso nos preocupa más imaginar si Juan Camilo Mouriño va a ser candidato a la Presidencia de la República en 2012, que si algún día va a volver a haber medicamentos en los hospitales públicos, que si llegará el momento en que nuestros ancianos van a dejar de vivir como menesterosos y que si alguna vez nuestra mano de obra va a dejar de emigrar.
¿Hasta cuándo vamos a seguir así? Vivir aquí es como estar permanentemente drogado. Lo que sobran son estímulos para hervir la sangre, pero más allá no hay nada.
Y no sé a usted, pero a mí no me gustan las drogas, me gusta la vida, me gusta crecer, avanzar, progresar.
A lo mejor voy a preguntar una tontería, ¿pero en México no existe algo o alguien que obligue a los políticos a hacer su chamba?
¿Qué no hay nadie, ajeno a la guerra de los partidos políticos, que le exija resultados a las autoridades?
¿Por qué no hay una figura que pueda destituir a esas criaturas conflictivas que salen en la televisión más que las estrellas de las telenovela y que sólo saben intercambiar insultos? Y si existe, ¿por qué no hace nada?
Tengo ganas de que así como los políticos nos ponen límites para pagar impuestos, para circular por donde se les antoje y para un montón de cosas más, que haya alguien que también les ponga límites a ellos.
Quiero que haya una autoridad sobre la autoridad que no les permita a esos personajes despilfarrar nuestros dinero, que los obligue a ir a trabajar, que les impida pasar más tiempo con los medios que atendiendo sus asuntos, que los amenace si no hacen algo de provecho, que los corra, los multe y los encarcele.
No puedo creer que con el pretexto de la democracia, México esté tan estancado. Aquí hay gente trabajadora, calidad humana, talento, cultura.
¿Por qué seguimos jugando al entretenimiento de cuarta? Nos vamos a pudrir si seguimos perdiendo el tiempo con estos políticos egoístas que no son capaces ni de ponerse de acuerdo entre ellos.
Y no sé usted, pero yo no me quiero morir sin haber visto a México convertido en una potencia como España, Irlanda, China y Corea. Nos lo merecemos.
Vía
www.alvarocueva.com